María Celeste Arrarás, mejor conocida como “María Celeste” nació en Mayagüez, Puerto Rico, y desde muy joven se dedicó a la natación. En 1971, María Celeste ya había ganado tres medallas (una de oro, una de plata y una de bronce) en el Campeonato de Natación de América Central y el Caribe, y era tan buena que calificó para competir en los Juegos Olímpicos de verano de 1976 en Montreal, Canadá. Lamentablemente, no pudo competir en esos Juegos Olímpicos por haber contraído una mononucleosis infecciosa, así que no tuvo más opción que ver los juegos olímpicos desde su casa y seguir adelante con su vida.

Dos años después, María Celeste le da un giro a su vida y decide dejar su natal Puerto Rico para estudiar Comunicaciones en la Universidad de Loyola en Nueva Orleans, Luisiana. Cuatro años más tarde se gradúa con honores.

En 1986, María Celeste comienza su carrera de Comunicación al recibir una oferta del canal puertorriqueño 24 como presentadora de noticias y reportera, en el cual recibió varios premios periodísticos por sus logros. Luego es contratada por Univisión como co-presentadora de un programa de noticias locales y el resto es historia.

Actualmente, María Celeste es una reconocida periodista, autora y presentadora de televisión y fue seleccionada para la portada de la revista "Newsweek" como una de las "20 mujeres más poderosas" de la próxima generación de líderes. Además, ha ganado tres Premios Emmy por su labor como periodista y actualmente, es presentadora y editora en jefe de su programa "Al Rojo Vivo con María Celeste", programa que se transmite en los Estados Unidos y en 15 países de América Latina con una audiencia diaria de 35 millones de televidentes.

Cuando vemos la historia profesional de María Celeste, ella siempre fue una mujer muy luchadora y perseverante. Como ella misma dice: “Un programa de televisión se mantiene por muchos años metiéndole puro corazón…Como cuando nadaba, que me metía a la piscina a echarle todas las ganas del mundo.”

A pesar de sus logros profesionales como periodista, María Celeste siempre ha llevado la natación en su corazón. Según ella la natación la definió como persona y le ayudó siempre a apostar por la excelencia, a ser competitiva y con la misma energía de siempre. Al leer su historia queda muy claro que María Celeste siempre ha sido muy apasionada por lo que hace, según ella “en el momento en que se pierde la pasión, que es la efervescencia de la vida, se acaba todo.

Cuando María Celeste ya no pudo nadar más, la vida le enseñó a que siempre van a existir cosas que se salen de control y que pueden desviarnos de nuestro propósito, pero la clave está en no decaer y siempre buscarle el lado positivo o ver la situación con nuevos ojos, desde una nueva perspectiva. Y aunque María Celeste ya no está en las piscinas, ella sigue nadando de frente con y contra la corriente, superando siempre las adversidades que se le presentan de una forma muy optimista.

Espero que hayas disfrutado mucho la historia de María Celeste Arrarás tanto como yo la he disfrutado. Como siempre, mil gracias por leerme, es para mí un honor crear contenido de valor para ti. 

¿Te gustaría ver más historias de reinvención como esta? Ingresa aquí

¡Hasta la próxima entrega!

Dayana