¿Sabías que el famoso actor español Javier Bardem tuvo un “gran primer amor” antes de su gran pasión por la actuación?

Javier Bardem nació en una familia de actores y cineastas españoles, por lo cual era impensable ver a Bardem en otra faceta profesional que no fuera la actuación. Pero aun cuando desde muy joven Bardem ya se encontraba rodeado de luces y cámaras, la actuación no fue en realidad su primer amor. Es más, según como el mismo Barden afirmaba “no me veo incursionando en el negocio de la actuación.”

¿Qué le apasionaba entonces a Bardem? La pintura.

Si, como te lo estoy contando. Desde muy joven, Bardem quería ser pintor así que decidió ingresar en la Escuela de Artes y Oficios de Madrid donde estudió pintura por cuatro años. Irónicamente, y mientras realizaba sus estudios de pintura, Bardem se vió en la necesidad de tomar algunos trabajos de actuación para ganar dinero extra para apoyar su carrera artística. Con el tiempo, se dio cuenta de que no alcanzaría el éxito que esperaba con la pintura, así que decide abandonar finalmente su amor por el arte para centrarse en la actuación.

El resto es historia. Hasta el sol de hoy Bardem continúa involucrado en proyectos cinematográficos de gran éxito y ha sido honrado con varios premios por sus brillantes actuaciones.

Pero, ¿qué podemos aprender de su historia? Después de leer la historia de reinvención profesional de Bardem me surgieron muchas interrogantes que a continuación te comparto simplemente a modo de reflexión.

¿Realmente le gustaba a Bardem la actuación o era simplemente lo que su núcleo familiar esperaba que él hiciera de su carrera?
¿Fue la actuación su destino o simplemente era natural y hasta cómodo para él hacerla?
¿Era Bardem realmente malo como pintor o se alejó de la pintura por falta de paciencia y motivado por el dinero que la actuación le prometía?

Y yo te pregunto a ti que me lees, ¿te ves de alguna forma reflejado en la historia de Bardem?

Quisiera recordarte que puedes ser bueno en algo pero eso no significa que te apasiona, o no porque seas bueno en algo significa que debes seguir haciéndolo, o no porque te apasione algo significa que serás bueno inevitablemente. Define bien qué es lo que te mueve y si en verdad tu vida profesional está alineada a eso que es tan importante para ti. ¡Sincerate de una buena vez contigo mismo!

Te invito además a que dejes de ser el juez de tu propio proceso, pues seguramente muchas veces te pones estándares muy altos y te conviertes en tu peor juez, en tu propio enemigo, y luego te frustras y eso te paraliza..

Cree y confía en ti y en esos talentos que te hacen único, no esperes más y comienza a ofrecerle al mundo eso que solo tú sabes y viniste a dar. ¿No sabes cómo conectar tus verdaderos intereses con una carrera o proyecto que te apasione y que te permita vivir una vida profesional autentica? Contactame  y trabajemos juntos.

Gracias por leerme, es un place escribir para ti.

Saludos,

Dayana